A veces creemos perdidos esos sueños que nos recuerdan quienes somos, y sin avisar, dentro de la cabeza se escuchan aquellas monedas que caen, y ese ruido, ese sonido agudo, como el gotear de la canilla en la mitad de la noche, un sonido de fondo haciéndose eco en la cabeza, y por sobre todo en el corazón. Esa es mi visión de los sueños, esa es mi visión de aquella voz interior que te recuerda que sos, de donde venís, a donde queres ir, donde queres estar.
Mientras intento humectar mis labios, mi cabeza vuelve a dar rienda y me acerco al sonido que estaba en mute. Entiendo que toda persona es determinante en el camino interior de la persona que sufre o tiene la fortuna de la intervención de los demás. Solo vale la valoración que uno le da, y de poder leer los mensajes, o al menos seguir esas huellas que nosotros mismos dejamos para volver al camino.
Iluminado por la oscura noche, con los pies fríos enterrados en la arena, escuchando las olas muriendo y volviendo a nacer. Escuche la voz nómada que vive en mi, o ese espíritu revolucionario que me atemoriza, el mismo que me moviliza en las vidas de los que amo, eso mismo que vive en mi, que forma parte de mi, eso, es lo que me separa de todos, eso es lo que me diferencia y discrimina.
Entender que soy demasiado sensible para éste mundo, donde la moral del bien no es bien recibida entre aquellos que creen en la moral. Uno es capaz de entender a los demás cuando se entiende así mismo, uno es capaz de comprender a los demás cuando se comprende así mismo, uno es capaz de dejar de criticar a los demás cuando se criticó así mismo, uno es capaz de todo, cuando intento ese todo que uno quiere con los demás consigo mismo primero. Es decir, nosotros somos el filtro de la vida, depende de nosotros lo que elegimos quedarnos y que desechar. Ese trabajo es de cada uno, yo simplemente puedo mostrarte el camino o parte de él.
No intentar entender la vida con los ojos de los demás creo que sería uno de los primeros pasos, por eso prefiero quedarme callado mientras los niños juegan, me divierto viendo como se divierten intentando armar rompecabezas que nos arman a nosotros. Por esa razón me mantengo callado muchas veces, por esa razón simplemente miro como todo se mueve. Y por esa misma razón hablo cuando es necesario, por esa misma razón me escuchan.
Gracias me doy a mi mismo y al universo por darme algo porque escribir. Espero que alguien lo pueda incorporar o aunque sea haya movido algo en los que lean esto!
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